Mostrando entradas con la etiqueta Munich. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Munich. Mostrar todas las entradas

07 noviembre 2008

Joyas a reivindicar: Munich. La obra maestra de Spielberg que no se debe olvidar

Vale, lo acepto. Munich no es una “joya a descubrir”. Tuvo buenas críticas, una taquilla aceptable y cinco nominaciones a los Oscars. Además, desde su estreno es un film alabado por varias personas. Pero también hay otras verdades. No ganó ningún Oscar y hubo cierta displicencia en el trato hacia ella. Una especie de “vale Steven te has puesto serio esta vez y no está mal. Pero ahora ponte a trabajar en algo más de tu estilo”. En resumen, olvidémonos de Munich. Y eso no debe pasar nunca. Porque estamos quizá ante la mejor película de Steven Spielberg (que conste que quizá está en negrita).

Munich es cruda, osada y directa. No hay zarandajas, ni desvíos. Spielberg decide hacer una película con todas las de la ley, cogiendo todo lo bueno de su cine (menos David Fincher, nadie rueda como él) pero obviando todo lo malo. O sea sus famosas trampas. Porque Munich no es la La lista de Schindler. No hay niñas con abrigos rojos en una película en blanco y negro. No hay finales dudosos. El viaje al infierno de los cuatro asesinos que matan a asesinos es real. Y la violencia es real. ¿Desagradable? Bastante, pero el terrorismo lo es. El ataque del Mossad en Beirut, el asesinato de (mi adorada) Marie Joseé-Croze, la metódica narración de los asesinatos de los deportistas israelíes... Spielberg viaja junto con Eric Bana, Ciarán Hinds, Daniel Craig, Mathieu Kassovitz y Hanns Zischler en su viaje. Pero lo hace al lado, donde no se pueden hacer trucos de efecto. Por cierto, ¿cómo puede ser que Bana y Hinds no tuvieran una campaña para optar a los oscars de mejor actor principal y de reparto, respectivamente?

Munich habla del terrorismo. El palestino, el vasco, el israelí, el estadounidense... Observamos un bucle inacabable de horror. Como la misión de los protagonistas que va más allá de los objetivos y se mete en sus casas. Quizá esa claridad para hablar del GRAN TEMA, hizo que muchos se asustaran.

Me gustaría que Munich no fuera una nueva El imperio del sol. Es decir una obra grandiosa tapada por películas menores (pero más exitosas) del bueno de Spielberg. Aunque sea un viaje duro acompañad a estos hombres en su camino. Y luego hablad de Munich, que no se quede olvidada en la memoria.