30 septiembre 2008

Soberbia orgía humorística

- Tropic Thunder - (Ben Stiller, 2008)

No me duele decirlo. Tropic Thunder era la película que esperaba este año. Y en 2008 hemos tenido y vamos a tener, No es país para viejos , Pozos de ambición ,Quemar después de leer , Quantum of solace , Camino ... Pero, lo siento, yo SOY PRO BEN STILLER. Me gusta su forma de interpretar la comedia, no sólo porque me parezca divertido, sino por como sabe lograr los tics perfectos para cada momento. También me gusta su humor y me parece un gran director (infravalorada Un loco a domicilio y genial Zoolander). Creo que Ben Stiller será una especie de Jerry Lewis . No por su estilo interpretativo (radicalmente distinto) sino por la inteligencia que utiliza en el mundo de la comedia. Cuando hayáis acabado de insultarme por este comentario sigo con el post.

En Tropic Thunder, Stiller tenia una joya en bruto. Gran argumento y uno de los repartos más coherentes y bien trabajados de los últimos años. No hay ningún capricho, cada actor tiene su personaje ideal. Ben Stiller podía haber caído en la tentación de hacer una comedia más intelectual y menos excesiva para asegurarse cierto favor de alguna critica que no le soporta. Pero Stiller ha sido completamente honesto. Tropic Thunder es una orgía excesiva de humor de todo tipo. Humor fácil, grosero, inteligente, paródico...Además Stiller se rie de todo y de todos (australianos, machitos, yonkis, heroes de acción, Hollywood...) Porque Tropic Thunder es una coctelera del humor, mezclada y agitada a lo bestia. Pero ese exceso no te atropella en ningún momento. Todo tiene sentido dentro del maremagmun. Y si quieres pensar te puedes perder algun detalle y no entrar en la maravillosa fiesta bélica que nos tiene preparados Stiller. Porque desde el minuto uno (los falsos trailers ya legendarios) hasta el último (magníficos títulos de crédito) todo es un goce absoluto para el espectador. Vital no perderse nada.
 
Además el actor-director es listo. Aparta un poco su ego y crea un personaje maravilloso para que se luzca un sensacional Robert Downey Jr. (¿nominación a actor de reparto?) Quizá sea que cuando escribo esto hace poco que me he bajado de la montaña rusa que es Tropic Thunder y no piense con claridad. El único defecto claro que veo al film de Stiller es una duración excesivamente corta que nos deja con ganas de que algunos personajes tengan más vida propia (los de Steve Coogan y Nick Nolte exactamente)

Es muy comprensible que haya gente a la que no gusten ni Stiller ni sus películas. Pero a los que nos gusta simplemente disfrutamos como enanos. Y Tropic Thunder ha sido el culmen.

. Tropic Thunder, qué mala leche! (Sergi Sánchez, CanalTCM.com)

. El arte de la crítica (Jordi Costa, El País)

. Stiller se desata y desparrama que da gusto (Javier Ruiz de Arcaute, Las horas perdidas)

28 septiembre 2008

Joyas a reivindicar: Patrimonio nacional. Genial caos berlanguiano (y azconiano)

A pesar de ser un genio, Luis García Berlanga no fue “exactamente” un rompetaquillas. Aunque en su carrera hubo excepciones. Y una de ellas fue la película que dirigió en 1978. Hablamos de La escopeta nacional . La película fue un auténtico bombazo en la taquilla y una de las películas más populares de Berlanga. Esto hace que la gente olvide la continuación de esta película, en mi opinión una de las grandes películas berlanguianas. La genial Patrimonio Nacional.

Berlanga siempre ha rechazado que Patrimonio Nacional sea una “segunda parte” de La escopeta nacional. En Patrimonio Berlanga olvidaba al personaje de Sazatornil y se centraba en la familia Leguineche. En como una familia de sus características (monárquicas) lograba adaptarse a la nueva democracia española. Porque ese es todo el argumento. Y la verdad es que no necesita más. Es una película maravillosamente caótica donde personajes de todo tipo (fachas, monárquicos, curas, demócratas, inspectores de hacienda...) aparecen y desparecen de la escena. Patrimonio Nacional refleja la locura que fue la transición siempre desde un tono irónico y divertido. La película es un sin sentido brutal y maravilloso donde vemos unos personajes caducos que están completamente perdidos en una España que no es la suya.

Es una película que parece que no tiene guión pero que tiene un maravilloso guión escrito por uno de los mejores guionistas de la historia del cine, Rafael Azcona (¡!) Pero lo más importante de todo son los actores. Para hablar de esto debo viajar al pasado. Patrimonio Nacional fue una de las primeras películas que recuerdo haber visto de niño. Obviamente no entendí el intríngulis de la trama pero me lo pasé genial por una simple razón. La soberbia actuación de Luis Escobar . Aún recuerdo cuando oí su voz, su forma de andar, su pose... Estaba sensacionalmente divertido. Si los Premios Goya hubieran existido Escobar tendría uno por esta interpretación (ya sea principal o secundario). Como en todas las películas de Berlanga el resto de casting es soberbio. José Luis López Vázquez (maravilloso “salido”), José Luis de Villalonga (genial pijo, que se queja de que se está perdiendo la afición por el polo en España), Luis Ciges , Mary Santpere ...

Aunque Patrimonio Nacional tuvo éxito entre el público siempre quedo como la continuación de La escopeta nacional. Detrás de su caos encontramos una pequeña obra maestra. Y una lección de la historia de nuestro país que nos enseña más que cualquier documental de Victoría Prego.

25 septiembre 2008

Actualidad de cine: AzulOscuroCasiNegro. La realidad española según Daniel Sánchez Arevalo



En declaraciones a la cadena SER, José Maria Fidalgo (Secretario General de CC.OO) dijo: “Los becarios van a pagar gravemente la crisis económica” Y remató: “Y nosotros no podemos hacer nada”. No añadió nada más. No hacía falta.

La crisis que azota España y el mundo no es nueva. La realidad española lleva machacando a los ciudadanos en general y a los jóvenes en particular. Pocas veces el cine español ha sabido narrar los problemas reales (económicos, sociales...) que nos azotan la vida diaria. El (mal llamado) cine social generalmente se escuda en tópicos, demagogias... y no sabe tocar la nota adecuada que te permita empatizar con los personajes.

Tuvo que venir el talentoso Daniel Sánchez Arévalo y escribir y dirigir AzulOscuroCasiNegro. Y contar todos los problemas de subsistencia de un persona más o menos joven librándose de cualquier tipo de convencionalismo. Se dejó a Ken Loach en su casa y rodó una película Pero una de verdad. AzulOscuroCasiNegro habla de la precariedad laboral, la falta de empleo, la inutilidad de las carreras universitarias, de la ley de dependencia (de soslayo), las mentirosas entrevistas de trabajo, de la imposibilidad que tienen los jóvenes de independizarse... Y lo hizo con el talento lírico y cinematográfico de un gran director de cine. Porque AzulOscuroCasiNegro es una película magníficamente rodada. Realidad y belleza no tienen que estar reñidas.

Sánchez Arevalo nos engañó vendiéndonos que la película era una historia de amor cuando en realidad es una de las más certeras radiografías sobre la crisis en este país. Quien quiera saber cosas de la crisis que vea AzulOscuroCasiNegro. Pero no sobre la crisis que vivimos ahora sino sobre la que los jóvenes españoles viven desde hace tiempo.

21 septiembre 2008

Aséptico Soderbergh, perfecto Del Toro

- Che, el argentino - (Steven Soderbergh, 2008)




Había dos maneras de llevar la vida del Che al cine. Meterse de lleno en las ideas de Ernesto Guevara de forma radical y pasional, provocando y tocando las narices a los sectores políticos más conservadores. La segunda opción era tomar un camino entre documentalista y naturalista, reflejando lo que pasó sin meterse demasiado en la cabeza de Guevara. Obviamente si dirige Steven “Iceman” Soderbergh nos encontramos con el camino número dos. Y no por ello el camino incorrecto.

Che, El argentino es una película narrativa. Cuenta los hechos y jamás los explica. Como escribió Sergi Sánchez en Fotogramas, “Soderbergh es un Oliver Stone de sangre fría”. Durante dos horas de película vemos con un meticuloso análisis clínico como se actúa la revolución que derrocará la dictadura de Batista en Cuba. Aunque en el film se van jalonando ideas sobre la revolución lo que vemos son acciones. En resumen vemos exactamente lo que sucedió allí. Y que la película se libré de demagogias y artificios le concede al film un realismo que impresiona y hace que nos transporte en medio de la guerrilla. Si queríamos conocer lo que pasó Soderbergh nos lleva al meollo de la cuestión.

Y en el centro de todo esto esta Ernesto “Che” Guevara. O mejor dicho Benicio Del Toro . El actor da una lección de cómo interpretar a un personaje real, alejándose de tics, sobreactuaciones y algunas tonterías en las que caen los actores al interpretar a personajes reales. Del Toro es el Che, ni más ni menos. Es verdad que a Del Toro le beneficia la frialdad con que retrata los hechos Soderbergh. También es cierto que hay ciertos momentos de pasión en Che, El argentino. Me refiero a su a viaje Nueva York y, en especial, a su discurso ante las Naciones Unidas. Esa parte (genialmente dirigida por Soderbergh) vemos a un Che , líder, poderoso y humano. En sus discursos (tanto en la entrevista a la periodista como en sus alocuciones ante la ONU) vemos sus sus ideario. Sus verdades (acusaciones a otros países de Latinoamérica) y su lado oscuro (“fusilamos y seguiremos fusilando”, dice Guevara). La parte neoyorquina es un respiro que nos aleja del ambiente, a veces irrespirable, de la guerrilla.

En la continuación de Che, El argentino (una pena no poder ver las dos películas seguidas) Soderbergh tendrá que hacerse una transfusión de sangre caliente. Porque esta fria meticulosidad le ha venido bien para reflejar esta revolución pero en el mundo del Che vendrán otros problemas. Tendrá que reflejar el agobio ante su casi imposible trabajo como Ministerio de Industria de Cuba. Tendrá que resolver la duda de quién quiso que Guevara fuera a Bolivia, Fidel Castro o el propio Che. En la continuación de Che, El argentino, Soderbergh nos deberá mostrar a otro Guevara, quizá más cansado. Y entonces Steven Soderbergh necesitará una buena dosis de sangre caliente.

PD. Por cierto, la impresionante interpretación de Del Toro como el Che ha tapado la increíble transformación de Demián Bichir en Fidel Castro.



. La película imposible (Miguel Calero, Miradas de cine)