17 junio 2008

Finales de cine: Adiós, pequeña, adiós. Perdone, ¿cuál es el camino correcto?

 
 
Hay que hacer lo correcto. Esa es la frase que siempre nos han dicho nuestros padres cuando éramos niños (o eso me gustaría pensar). Pero, ¿qué es lo correcto? No matar, no robar, no hacer daño a los demás...en resumen hacer el bien. Pero haciendo el bien no se puede estar dañando a alguien.

Esa es la idea que nos deja Adiós, pequeña, adiós el estupendo thriller que dirigió Ben Affleck. La recta final de la película de Affleck nos deja unas dudas morales y éticas que muchas veces el cine no se atreve a plantear. O hacemos un final happy end (estilo Hollywood) o un final amargo (estilo director de cine independiente / intelectual). Pero Adiós, pequeña, adiós no plantea ningún camino en su final. La vida no es tan fácil. Quizá todos hubiéramos dejado a la pequeña Amanda (Madeline O’Brian) con el capitán Jack Doyle (Morgan Freeman). Pero los amantes de la ley y la justicia considerarían que esa decisión toleraría el secuestro. ¿Y dónde está el malo en la película? Podemos decir que Patrick Kenzie (Casey Affleck) condena a esa niña a una vida sin futuro.Pero, en realidad, la está rescatando...

Esto nos debería sonar. Adiós, pequeña, adiós está basado en una novela de Denis Lehane autor de Mystic River . Quien viera la película de Eastwood comprobará la relación con la obra de Affleck. Mystic River también tiene un final agridulce, extraño y amargo...

La parte final de Adiós, pequeña, adiós nos tortura planteándonos una realidad. Generalmente la vida no tiene una guía establecida. Sabremos si hemos actuado bien repasando nuestra conciencia. Pero, ¿y si no nos dice nada? La de Patrick Kenzie creo que no le dara tregua.

Dos escenas dentro de ese final de cine de Adiós, pequeña, adiós. Una visual. Las luces de los coches de policía llegando a la casa de Jack Doyle y en un primer plano los personajes de Patrick Kenzie y Angie Gennaro (Michelle Monaghan) sin mirarse. Y uno que no es visual pero si emocional y que podéis ver en el video que he colgado. Kenzie viendo la televisión junto con Amanda. Quizá la conciencia de Kenzie le haya mandado una misión. Proteger a Amanda para que no esté condenada a una vida de miseria.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Es un magnífico final. Uno de los mejores que recuerdo de los últimos años. Plantea un dilema moral interesantísimo del que todos saldríamos no muy convencidos de la decisión final.
Me gusta lo que dices del personaje de Casey Affleck como destinado a salvaguardar a la niña, a ser su escudo en su mundo de miseria. Menudo peliculón se montó Ben Affleck

Raúl Cornejo (Vivir Rodando) dijo...

Por eso esa imagen final (que es muy sencilla) es tan fantástica. Como bien dices, un peliculón y no sólo el final