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31 diciembre 2009

Lo mejor de 2009 (IV): Las mejores películas de 2009







1. LA CLASE (Laurent Cantet)
2.DÉJAME ENTRAR (Tomas Alfredson)
3. EL CURIOSO CASO DE BENJAMIN BUTTON (David Fincher)
4. DONDE VIVEN LOS MONSTRUOS (Spike Jonze)
5. ENEMIGOS PÚBLICOS (Michael Mann)

A principios de este año que se va se estrenaba la ganadora de la Palma de Oro de Cannes, La clase (absurda traducción de Entre les murs). A primera vista una muestra más de cine social de Laurent Cantet. Pero si rascamos nos encontramos ante una de las películas más complejas de la última década. Tratar un tema delicado y complejo como la educación sin ningún viso de demagogia barata. Simplemente haciendo algo tan fácil como meter una cámara hasta la cocina de lo que es una clase en un instituto de verdad. Ni un dialogo de más. Ni un giro de guión absurdo. Cantet hace algo tan difícil como es crear una obra maestra simplemente haciéndolo de la manera más fácil posible.

A pesar de ser una película de terror (¿o no? ¿o es un drama social? ¿o una película romántica?) Déjame entrar es la película que más simpatías ha despertado entre todo el público este 2009. Por la sencilla razón de sorprender al personal cuando parece que ya nadie lo puede hacer en una pantalla de cine. Porque Déjame entrar sólo se puede ver en pantalla grande, para poder admirar cada belleza helada que tiene cualquier fotograma de la película. Y porque cualquier escena entre los jovenes Lina Leandersson y Kare Hedebrant merece más la pena que muchos films que se estrenan en España.

El curioso caso de Benjamin Button, Donde viven los monstruos y Enemigos públicos son tres casos similares. Directores (David Fincher, Spike Jonze y Michael Mann) por los que merece la pena pagar para ir al cine simplemente porque sabes que vas a ver algo especial. En estos tres casos vemos a tres grandes genios que superan retos complejos (especialmente en el caso de Mann) volando por encima de sus películas. Cada fotograma de El curioso caso de Benjamín Button, Donde viven los monstruos y Enemigos públicos (vaya final en esta última) son de tan belleza que te hace reconciliarte con el mundo hayas tenido los problemas que hayas tenido ese día.

2009 ha sido un buen año de cine. Muchas buenas historias que podían haber estado en este top five como Celda 211, Malditos bastardos, Los mundos de Coraline, Un cuento de navidad, El desafío (Frost contra Nixon), Pagafantas, El luchador, Up, El imaginario del doctor Parnassus, Los abrazos rotos, Star Trek, El secreto de sus ojos... Y en otro grupo los films que me he dejado en el tintero (por mil razones aunque la principal sería la falta de tiempo) por ver y que gente con buen gusto me aseguran que han sido de lo mejor del año. Películas como Gran Torino, Revolutionary Road, Still Walking, Vals con Bashir, The reader, La duda, (500) dias juntos, Distrito 9, The Damned United, Los límites del control (en estos dos últimos casos culpa de su lamentable distribución), Tres días con la familia, Avatar...

Lo mejor de todo esto es que las listas son algo muy personal y donde uno descubre una obra maestra otro ve una basura. Lo deseable es que no pare el cine y que cada uno decida que es lo mejor o peor del año. Y si miramos al futuro en 2010 descubrimos Alicia en el país de las maravillas (Tim Burton), Un prophète (Jacques Audiard), The lovely bones (Peter Jackson), Shutter Island (Martin Scorsese), La cinta blanca (Michael Haneke), Invictus (Clint Eastwood)... Aunque cambiemos de año esto no para. Feliz 2010.

17 diciembre 2009

Lo mejor de 2009 (I): El público dicta sentencia

Sobre artes como la literatura, el cómic o el teatro siempre ha pesado la losa de ser expresiones algo elitistas. Todo lo contrario le sucede al cine que es quizá el arte más popular que existe. Por eso, Vivir Rodando se exigió este año preguntarle a sus oyentes / simpatizantes que era lo mejor que habían visto este año. Con las interesantes y exquisitas aportaciones de los amigos hemos podido realizar un crisol ecléctico y genial de lo que ha sido este año 2009. Listas que van desde personas que han marcado un film a entusiastas que han señalado diecisiete (Roberto, ese gran cinéfilo) . Todas y cada uno han demostrado, es un lujo conocer a gente con tan buen gusto. Para ellos esto es lo mejor de 2009.

En un primer grupo se han destacado tres maravillosas y emocionantes películas. El curioso caso de Benjamin Button, Déjame entrar, El secreto de sus ojos y Los mundos de Coraline. Fincher tras realizar su obra maestra Zodiac (¿la mejor película de la década?) realiza un largo cuento sobre la muerte, la vejez y el tiempo que no ha dejado indiferente a los oyentes. Poco que decir sobre Déjame entrar. Una de las películas más hermosas (gélida belleza) de los últimos años. Pocas veces un éxito boca-oreja fue tan merecido. Y si hablamos de popularidad tenemos que referirnos a El secreto de sus ojos. La típica película tan bien realizada, con tan buena mezcla de géneros y buenas interpretaciones (de Ricardo Darín a Pablo Rago pasando por Soledad Villamil) que es imposible que deje indiferente a alguien. Películas con emociones humanas que también transmiten personajes que no son humanos como en la oscura y brillante, Los mundos de Coraline.

En el segundo grupo los oyentes sitúan una interpretación escalofriante de Kate Winslet con The Reader, la cruda realidad de la educación con La clase, la solidez de una buena historia carcelaria con Celda 211, los sueños y decepciones del matrimonio Winslet-DiCaprio con Revolutionary Road y lo que no puede faltar en toda lista de lo mejor del año, un Pixar con Up.

Y un poco más lejos se sitúa un tercer grupo de películas más amplio y heterogéneo aunque con amplias dosis de calidad. Aquí se sitúan, Still Walking, La duda, Malditos bastardos, El desafío. Frost contra Nixon, Anticristo, El vuelo del globo rojo, Un cuento de navidad, Los abrazos rotos, Enemigos públicos, Arrástrame al infierno, Slumdog millonaire, Gran Torino, El imaginario del doctor Parnassus, Resacón en Las Vegas, Ponyo en el acantilado, City of Ember y Los sustitutos.

Y por último lo más importante de todo, que no son las películas sino las personas que han colaborado para saber que es lo que más ha gustado este 2009. Roberto Pascual, Nacho Gonzalo, Annabel Martínez, Ángeles Gómez, Antonio Chaves, Unai Álvarez, Xavier Vidal, Alex F. Cornejo y Ángel Blasco, han participado en esta visión cinéfila de lo que fue 2009. Nunca un año pudo encontrar mejores jueces.

06 febrero 2009

El empleo del tiempo

- El curioso caso de Benjamin Button - (David Fincher, 2008)

Los elementos estaban ahí. El relato de F. Scott Fitzgerald, la pareja protagonista, la música de Alexandre Desplat... Un manjar para cualquier director con talento. La cuestión no era si David Fincher iba a hacer una buena o mala película. La pregunta a resolver era si el director iba a hacer SU PELÍCULA. Acostumbrado a asfixiarnos (física y moralmente) cómo iba a manejar un material (aparentemente) ajeno era una apasionante X que resolver. Y sólo hay que decir que El curioso caso de Benjamin Button es una película de David Fincher. Con todo lo que eso conlleva. 

Es verdad que El curioso caso de Benjamin Button habla sobre el paso del tiempo y la muerte. Pero habla más sobre qué hacemos con ese tiempo que tenemos. Y ahí está donde la narración de Fincher pone más énfasis. Que hacemos con nuestras vidas es algo que decidimos nosotros y sólo alguien que va del final al principio lo sabe. Y la asfixia fincheriana aparece en esos momentos. Porque el ahogo no lo provoca sólo el miedo o la incertidumbre sino el no poder hacer lo que uno quiere o perder a la persona que quiere. Fincher utiliza una especie de asfixia romántica. Frío quizá pero los que amamos ese frío tan especifico de Fincher sabemos que hay algo más tras el.

El romántico que Fincher lleva dentro lo demuestra en la maravillosa y sensual escena de Cate Blanchett bailando para Brad Pitt o la delicadeza con la que narra la relación entre Tilda Swinton y el propio Pitt. Fincher muestra su maestría en saber hacer “otras cosas” sin dejar de ser David Fincher. Vamos en ser un autor. Y ser David Fincher tiene un precio porque El curioso caso de Benjamin Button puede no ser perfecta. Como he dicho puede ser fría o la interpretación de Brad Pitt ser excesivamente hierática (especialmente respecto avanza la película). Pero esa emoción lírica, romántica y triste que hay tras muchos de los planos de que El curioso caso de Benjamín Button no tiene precio. Como dice la voz en off al final de la película cada uno de nosotros nace con una habilidad especial. La de David Fincher es la de rodar como los maestros. Y tras El curioso caso de Benjamin Button él está definitivamente en el Olimpo.

. Melancolía hecha cine (David Cacho, Grupo Salvaje)

. Gusto adquirido. De los que valen la pena (Rafa Martín, Las horas perdidas)

. Extraordinaria fabula sobre la vida (Jesús León, Blog de cine)