25 febrero 2014

/ VR63 / Oscars 2014 (II)


Llegamos al fin de la carrera a los Oscars con las apuestas bien claras. 12 años de esclavitud, Gravity  y La gran estafa americana se disputarán el premio a la mejor película aunque la primera parte con una estimable ventaja. La película de Alfonso Cuarón se llevará en el zurrón un buen puñado de premios por sus innegables méritos y técnicos. Dallas Buyers Club será una de las triunfadoras con tres premios casi seguros y El lobo de Wall Street una de las claras perdedoras. Pero aún así quedan muchos incógnitas por resolver. ¿La victoria de 12 años de esclavitud será tan mínima como parece? ¿June Squibb adelantará por sorpresa a Lupita Nyong'o y Jennifer Lawrence en su carrera por el Oscar a la mejor actriz secundaria? ¿Alexandre Desplat ganará su ansiado Oscar en el momento más inesperado? ¿Dinamarca hará un doblete histórico (película de habla no inglesa y documental)? ¿Aquel no era yo de Esteban Crespo se hará con el premio al mejor cortometraje de ficción? Para ayudar a resolver estas dudas el programa 63 de Vivir Rodando tratará la ceremonia de los Premios Oscar que se celebrará este domingo. La ceremonia será retransmitida en directo por Canal + 1 (02:30). Como invitado al programa estará como es habitual Nacho Gonzalo (conductor y administrador de la web / podcast de Lo que yo te diga) que además participará en la retransmisión televisiva de Canal Plus. Recordar además que sigue abierta hasta el domingo la quiniela de los Premios Oscar de Vivir Rodando cuyo ganador se llevará la banda sonora de la película Searching for Sugar Man. Al final de este post se encuentra el estado de las votaciones hasta el momento (el domingo es el último día).

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 / VR63 / Oscars 2014 (II)


14 febrero 2014

Espectáculo sin espectáculo



Cuando todo está perdido
(All Is Lost)

Una película de J.C. Chandor | Estados Unidos | 106 minutos 
 


©Universal
Estos días nos hemos desayunado con el caso de José Salvador Alvarenga pescador salvadoreño que pudo regresar con vida a su país después de sobrevivir a un naugrafio de más de un año de duración. Aunque en un principio fue recibido como un heroe el relato de su supervivencia pronto empezó a sembrar la duda sobre la veracidad. En su historia hay tortugas como alimento, orines como bebida e incluso el fallecimiento de su compañero de viaje (Ezequiel Córdova Ríos) por negarse a comer. Esta desconfianza en parte es porque la cultura (literatura, cómic, cine...) nos ha enseñado una forma de ver la épica de la supervivencia de una forma algo mayestática y cualquier relato que se salga de eso no nos parece real. Hace un par de años J.C. Chandor habló en Margin Call del inicio de esta crisis (estafa) que estamos sufriendo a través de la palabra haciendo que los cimientos de la película fueran sus diálogos (el guión fue nominado al Oscar). Es curioso que en su segunda película Chandor juegue a hacer completamente lo contrario. En Cuando toda está perdido el reparto coral se queda sólo en un actor, la crisis que afecta a miles de persona sólo afecta a una y los diálogos desaparecen. Y a pesar de eso consigue crear el mismo (en realidad lo aumenta) el mismo clima de desasosiego que en su película de debut. Para narrar la odisea de un hombre que queda perdido en medio del océano al sufrir un accidente con su velero Chandor se agarra al relato aparentemente antiépico con una narración sobria y eficaz pero no exenta de momentos de belleza. Y para protagonizar la película en un acierto histórico recurre al único que podía protagonizarla...Jeremiah Johnson.

18 enero 2014

La crisis (estafa) era (es) una orgía



El lobo de Wall Street
(The Wolf of Wall Street)

Una película de Martin Scorsese | Estados Unidos | 179 minutos


©WayToBlue
Cuando en los recientes escándalos que han surgido en España han visto la luz diversos correos electrónicos de los implicados (Miguel Blesa, Rafael Blasco, Iñaki Urdangarin...) descubrimos la verdad. Los culpables de la crisis no son brillantes genios del mal surgidos de una película de James Bond sino unos horteras bastante cutres. Eso si a todos les une la falta de escrúpulos y la codicia por lo ajeno. Esta desmitificación del villano económico es importante para acoger la última película de Martin Scorsese como lo que es. El lobo de Wall Street es un cómic excesivo y delirante donde el dinero (ajeno) hace que los protagonistas pierdan el sentido de la realidad. Una realidad donde como se dice en la película no interesa nadie a vivir. Para afrontar esta película Scorsese recupera algo que quizá no había perdido pero si aparcado en los últimos proyectos: el delirio. Estupendas películas como Infiltrados o La invención de Hugo o excelentes como Shutter Island tenían la energía propia del director norteamericano pero también cierto sentido de la ‘gravedad’. Con El lobo de Wall Street suma su energia a un gusto por lo excesivo para crear, nunca mejor dicho, una orgia donde las canciones (estupenda banda sonora), drogas, desnudos, sexo de todo tipo... hagan un totum revolutum. Eso si un revuelto donde Scorsese sabe donde poner la cámara para que el espectador se sume a la orgía y no quede como mero espectador. Al final no importa mucho cómo el estafador Jordan Belfort amase su fortuna de forma ilegal sino que importa cómo la despilfarra. El villano queda como una caricatura frívola y curiosamente sea quizá más real (y doloroso para las víctimas) que un retrato más social y periodístico.

El lobo de Wall Street no deja de ser un remake luminoso y divertido de Uno de los nuestros. El ascenso y caída (¿hay caída?) de nuestro protagonista está retratado en escenarios lujosos, en grandes fiestas y en sitios al aire olvidando a los gangsters con sus callejones oscuros o bares mal iluminados. No en vano el cierto glamour gansteril que tenían Ray Liotta o Robert De Niro en 1990 se sustituye por un  horterismo insoportable que hace que El lobo de Wall Street sea, a su manera, más sórdida. Pero aunque Martin Scorsese, Thelma Schoonmaker o Rodrigo Prieto hacen su trabajo a la perfección la película no sería lo mismo sin un descomunal trabajo de Leonardo DiCaprio. El californiano asume su personaje como un personaje cómico y ridículo llegando a rozar el slapstick (DiCaprio arrastrándose hacia su coche) y dándolo literalmente todo. DiCaprio se olvida de un Gordon Gekko al uso para componer un personaje cercano al patetismo volviéndole completamente humano. Pero eso no es una debilidad en la película sino que incide en la idea de la película sobre como los villanos que han puesto patas arribas en el mundo no dejan de ser unos personajes mediocres. Y cuando la furia, el sexo y la diversión se calman el genio de Scorsese nos regala un último plano para el recuerdo. Un plano sereno y tranquilo que aparentemente no tiene nada que ver con el resto de El lobo de Wall Street. Pero un último plano que es un puñetazo demoledor y que recuerda poderosamente a la tesis de la recientemente estrenado A propósito de Llewyn Davis. Un aviso de que nada cambia y el mal se regenera. Por mucho que el mal tenga la pinta de un hortera de Wall Street. 

OPINIONES


• Bacanal en el templo de la codicia (Noel Ceballos | Playground Magazine)

En manos del guionista Terence Winter, creador de la imprescindible “Boardwalk Empire”, la vida de Belfort se convierte en mucho más que una historia de ascenso y caída dentro de los límites legales de la Bolsa estadounidense. Los tiburones de Stratton Oakmont (en su mayoría, antiguos estafadores y rateros de poca monta) son una evolución casi apocalíptica de aquellos gángsters que se hicieron ricos en la América de la Ley Seca y se convirtieron en respetables hombres de negocios en esos maravillosos 70 que relata “Casino”

Vuelve el mejor Scorsese  (Beatriz Martínez | Cine 365)
Una barbaridad de película. La obra de un director que vuelve a hacer lo mejor que sabe, y lo hace en plena consciencia de sus capacidades, sin importar ser o no lo políticamente correcto o incorrecto, tirando la casa por la ventana, divirtiéndose y aportando una frescura que hacía tiempo que no veíamos en la pantalla pero al mismo tiempo a través de un control milimétrico de todo lo que en ella ocurre

• Descarnada crueldad (Sergi Sánchez | La Razón)

«El lobo de Wall Street» es hortera y agresiva, y ambos calificativos son sendos cumplidos

09 enero 2014

/ VR62 / Oscars 2014 (I)


©DeAPlaneta
Tras la tempestad llega la calma. El año pasado la carrera hacia el Oscar fue tumultuosa por la presencia de Argo que al final se llevó el gato al agua a pesar de la no nominación de Ben Affleck. Aunque este año la carrera se presenta algo más rutinaria no deja de ser apasionante dado la calidad de los nombres que en ella participan. 12 años de esclavitud, Gravity y La gran estafa americana se presentan como las películas que más sonarán el próximo jueves 16 (14:15) cuando se conozcan los nominados a la estatuilla dorada. Anticipándonos a esa fecha Vivir Rodando ejerce de pitoniso para conocer quienes serán los nominados en las principales categorías. Y aclarar si nombres como Robert Redford, Amy Adams, Martin Scorsese, Sally Hawkins, Daniel Brühl o James Gandolfini serán ‘leidos’ la semana que viene. Por ello el programa 62 de Vivir Rodando tratará sobre la carrera hacia el Oscar y para ello contará por sexto año consecutivo con la presencia de Nacho Gonzalo (conductor y admistrador de la web / podcast de Lo que yo te diga). 



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 • / VR62 / Programa Vivir Rodando 9 Enero 14 (Oscars 2014)