17 diciembre 2009

Lo mejor de 2009 (I): El público dicta sentencia

Sobre artes como la literatura, el cómic o el teatro siempre ha pesado la losa de ser expresiones algo elitistas. Todo lo contrario le sucede al cine que es quizá el arte más popular que existe. Por eso, Vivir Rodando se exigió este año preguntarle a sus oyentes / simpatizantes que era lo mejor que habían visto este año. Con las interesantes y exquisitas aportaciones de los amigos hemos podido realizar un crisol ecléctico y genial de lo que ha sido este año 2009. Listas que van desde personas que han marcado un film a entusiastas que han señalado diecisiete (Roberto, ese gran cinéfilo) . Todas y cada uno han demostrado, es un lujo conocer a gente con tan buen gusto. Para ellos esto es lo mejor de 2009.

En un primer grupo se han destacado tres maravillosas y emocionantes películas. El curioso caso de Benjamin Button, Déjame entrar, El secreto de sus ojos y Los mundos de Coraline. Fincher tras realizar su obra maestra Zodiac (¿la mejor película de la década?) realiza un largo cuento sobre la muerte, la vejez y el tiempo que no ha dejado indiferente a los oyentes. Poco que decir sobre Déjame entrar. Una de las películas más hermosas (gélida belleza) de los últimos años. Pocas veces un éxito boca-oreja fue tan merecido. Y si hablamos de popularidad tenemos que referirnos a El secreto de sus ojos. La típica película tan bien realizada, con tan buena mezcla de géneros y buenas interpretaciones (de Ricardo Darín a Pablo Rago pasando por Soledad Villamil) que es imposible que deje indiferente a alguien. Películas con emociones humanas que también transmiten personajes que no son humanos como en la oscura y brillante, Los mundos de Coraline.

En el segundo grupo los oyentes sitúan una interpretación escalofriante de Kate Winslet con The Reader, la cruda realidad de la educación con La clase, la solidez de una buena historia carcelaria con Celda 211, los sueños y decepciones del matrimonio Winslet-DiCaprio con Revolutionary Road y lo que no puede faltar en toda lista de lo mejor del año, un Pixar con Up.

Y un poco más lejos se sitúa un tercer grupo de películas más amplio y heterogéneo aunque con amplias dosis de calidad. Aquí se sitúan, Still Walking, La duda, Malditos bastardos, El desafío. Frost contra Nixon, Anticristo, El vuelo del globo rojo, Un cuento de navidad, Los abrazos rotos, Enemigos públicos, Arrástrame al infierno, Slumdog millonaire, Gran Torino, El imaginario del doctor Parnassus, Resacón en Las Vegas, Ponyo en el acantilado, City of Ember y Los sustitutos.

Y por último lo más importante de todo, que no son las películas sino las personas que han colaborado para saber que es lo que más ha gustado este 2009. Roberto Pascual, Nacho Gonzalo, Annabel Martínez, Ángeles Gómez, Antonio Chaves, Unai Álvarez, Xavier Vidal, Alex F. Cornejo y Ángel Blasco, han participado en esta visión cinéfila de lo que fue 2009. Nunca un año pudo encontrar mejores jueces.

14 diciembre 2009

Infravalorados de cine: Oliver Platt. Alégrame el día

Este domingo, El Pais ha elegido a los 100 personajes iberoamericanos más importantes del año 2009. En el apartado de deportes estaba, como no, Pep Guardiola y el texto que acompañaba estaba escrito por Vicente Del Bosque. La tesis del seleccionador español de fútbol era que aunque no conocía personalmente a Guardiola le caía bien. “No le conozco por dentro, ni su relación con los jugadores, ni el desarrollo de la estrategia deportiva, ni el método de trabajo. Cuando hablas de una persona, para resumir lo que piensas y simplificarlo hay una frase que siempre utilizamos: “Me cae bien”, escribe Del Bosque.
 
Esa sensación del buenrollismo que te da una persona sin conocerla pasa mucho en la televisión, cine o teatro. Pues esa sensación del honorable Del Bosque la tengo yo cuando aparece en escena el actor Oliver Platt. No sé si esconde cadáveres en su armario o estafa hacienda. La realidad es como Del Bosque con Guardiola a mí Oliver Platt me cae bien. Porque sé que aunque esté viendo una película nefasta (y Platt ha rodado tanto que ha hecho más de un bodrio) si aparece el orondo Oliver la película crecerá. Su fisico orondo su cara bonachona y su capacidad para la ironía hacen que les llueva los papeles robaescenas. Él es el que entra el salón para aportar otra visión de lo que estamos viendo. Ya sea defendiendo como abogado al presidente de los Estados Unidos en un papel más serio (El Ala Oeste de la Casablanca), siendo el contrapunto cachondo / irónico, el amigo de... (Tango para tres) o el experto que llega al film a robar escenas a los protas (Mandíbulas) o alguien que con una imitación de Richard Nixon hace que te olviden que en ese film hay actores más consolidados como Frank Langella, Sam Rockwell o Michael Sheen (El desafío. Frost contra Nixon). Platt llega, roba la escena y se va, esperando su próximo y episódico trabajo. Platt me cae bien y quizá nunca llegue su oportunidad. Su protagonista que le permita llegar a publico masivo (¡qué bien estaba en esa joya llamada Funny Bones!), su secundario que le permita una nominación al Oscar... Quizá eso no vaya a llegar nunca. Es una pena porque este actor puede alegrar una tarde con una mala película. Y yo sería el primero que se alegraría si llegara su merecida recompensa. Simplemente porque es un tipo que me cae bien.

10 diciembre 2009

/ VR21 / Resumen 2009

Aunque estemos a diez de diciembre es hora de recogerlo todo y empezar a hacer balance. Que es lo mejor (o lo peor) de este año de cine que se acaba en unas semanas. Para ello hemos contado con la colaboración de la mejor persona que puede hacernos un resumen del año ya que pocas personas viven los días tan intensamente como él. El inefable Antonio Sempere. Con él charlaremos de cine extranjero y español además de mirar el futuro de lo que nos viene encima. También se podrá oír los valoraciones de algunos de los oyentes que opinan sobre lo mejor que han visto este 2009. Unai Álvarez, Antonio Chaves, Ángel Blasco, Ángeles Gómez y Roberto Pascual nos comentan las mejores películas que han visto este año. Vivir Rodando dice adiós a un año de cine.

Para descargar o escuchar el programa pinchad en:

. Programa Vivir Rodando 10 Diciembre 09 (Lo mejor de 2009)

30 noviembre 2009

Joyas a reivindicar: Están vivos. Conciencia social carpenteriana

¿El cine de Ken Loach o Fernando León se acerca realmente a la vida de los obreros, los parados o desclasados? Hay corrientes creen que este cine social (también depende de qué películas hablamos) tiene ciertas dosis de demagogia e irrealidad que le alejan de cualquier tipo de posible realismo. A veces intentar acercarte los que más sufren te aleja de ellos puesto que la realidad es prácticamente imposible de fotografiar. En otro orden de cosas tenemos un genero que siendo la antitesis de lo creíble y real, muchas veces, consigue que palpemos cómo siente de verdad el género humano. Me refiero al cine fantástico, refugio de unas libertades que no tienen otros tipos de cine. En 1988 John Carpenter con Están Vivos se dispuso a estrenar lo que se podría considerar una gracieta (como son consideradas algunas de sus películas). Una película de alienígenas o zombies, otra más. El quid de la cuestión es que Carpenter se puso el mono de Ken Loach y queriendo (como persona inteligente social) realizó una impactante y acertada metáfora social. En realidad algo más allá que una metáfora, una visión de lo que debería ser la conciencia de clase norteamericana. Porque los “extraterrestres” tardan en aparecer. La práctica totalidad de la primera parte del film habla sobre las circunstancias terribles en las que viven la clase baja-media en Norteamérica. Bajo la excusa de la crisis (sí amigos, no sólo en estos tiempos hay crisis) las empresas fagocitan a sus trabajadores arrojándoles a la calle con nada. Eso sí es puro realismo.
 
  
 
Pero la parte fantástica no se queda atrás. Los extraterrestres son invasores que llevan años ocultos entre nosotros. Son los ricos, los poderosos, la clase alta que nos dominan y nos duermen impidiéndonos rebelarnos contra la situación (de miseria) que nos hacen llevar. Y sólo podemos ver su verdadero rostro (decrepito y horroroso) con unas gafas de sol especiales. En realidad Carpenter dice que más allá de la película esos extraterrestres viven entre nosotros. Igual que en el film nos dominan, nos obligan a consumir, a ver (mala) televisión, a seguir dormidos... El claro problema es que no llevamos gafas para ver sus verdaderos rostros. O quizá que no queremos verlos. Que no nos interesa usar esas gafas imaginarias porque estamos mejor dormidos y subyugados. En resumen, todo un puñetazo carpenteriano a nuestra realidad.