26 noviembre 2009

/ VR20 / Cine y cómics

Hablar sobre la peculiar relación que han tenido y tienen el cine y los cómics es harto complicado. Pero como todo en la vida si estás bien acompañado todo es más fácil. Para este último programa de Vivir Rodando hicimos un viaje de media hora sobre el binomio fascinante que forman el cine y los cómics con la mejor compañía posible, nuestro superhéroe favorito, Fernando Miró. El profesor de la UMH y mente pensante del imprescindible programa ¿Qué puedo hacer? nos lleva por un programa de celuloide y viñetas donde aparecerán nombres como Alan Moore, Frank Miller o M.Night Shyamalan. Toda una aventura fascinante que te invito a escuchar.

Si quieres escuchar o descargar el programa pincha en:

12 noviembre 2009

/ VR19 / John Ford

El hombre que mató a Liberty Valance habla sobre la creación de un falso mito. Jordi Costa intenta dar una visión realista de un mito hinchado, según él, como Alejandro Amenábar a través de su cómic Mis problemas con Amenábar. Miguel Carvajal habla de un mito que no merece discusión como John Ford. De eso hablamos en el último Vivir Rodando, de mitos y leyendas.

Si queréis escuchar o descargar el programa pinchad en:

. Programa Vivir Rodando 12 Noviembre 09

02 noviembre 2009

Elogio de un todoterreno



Ante el fallecimiento de su padre, el hijo de José Luis López Vázquez respondía a la pregunta de cómo le gustaría ser recordado a su padre de esta manera: “Con cariño que le ha profesado la gente cuando estaba vivo”. Esa sería la frase que se utiliza con muchos de los actores más populares muertos. Con una simple diferencia. Con José Luis López Vázquez ese cariño era real.

Porque a todo el mundo le gustaba imitar su “señorita” que espetaba a la gran Gracita Morales. Porque fue un cómico genial que supo llegar al pueblo a base de tics y gestos geniales que bordeaban la línea de la sobreactuación pero nunca la superaba. Hizo películas realmente populares, trabajó con un fenómeno de masas como Paco Martínez Soria e hizo el cine del que muchos se avergonzarían con cierta edad. Pero él no. Porque sus personajes tenían que ver con nosotros, con la gente de verdad. Y sin esa vergüenza supo trabajar con Carlos Saura, hacer Mi querida señorita, vivir en el caos berlanguiano de los Leguineche, poner su talento cómico a una pequeña gran obra como Atraco a las tres... Hacer de todo y todo bien. Sin pedanterías, ni intelectualidades sobrantes. Su carrera es envidiable porque simple y llanamente lo hizo todo. Y lo más difícil, de manera sobresaliente. Nunca se sabrá si era el mejor pero lo que si sabemos es que era historia. Un auténtico todoterreno.

. El gran versátil (Diego Galán, El País)

04 octubre 2009

Canto a la vida neoyorquina desde el pesimismo

- Si la cosa funciona - (Woody Allen, 2009)
 

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Estoy seguro que no soy el único que esbozó una sonrisa al saber que en el regreso de Woody Allen a sus raíces (Nueva York, la comedia...) iba a ir de la mano de Larry David. Si Allen fue una bocanada de aire fresco en su estilo cómico, David ha logrado revolucionar el humor norteamericano con esa obra maestra llamada Seinfeld (que creo junto al cómico Jerry Seinfeld). Woody Allen sabía que lo tenía difícil ya que no muchos confiaban en que volvería a ser el de siempre. Quizá por eso necesitaba ir de la mano con uno de los artífices de la mejor comedia estadounidense...aunque sólo fuera como actor. Se podría sospechar que Si la cosa funciona es toda una exhibición de Larry David soltando frases las envenenadas que Allen le había escrito. En resumen, un doctor House pasado por el prisma del genio de Manhattan. Y durante la primera parte de la película así es como funciona la nueva película de Allen que muestra todas sus fobias y desconfianza hacia el ser humano.

Pero estaba claro que Si la cosa funciona era otra cosa, el regreso de Woody Allen a su querida Nueva York. Esa ciudad que siempre ha sido un oasis de vida y cultura en la primera potencia del mundo. Por eso, Si la cosa funciona actúa como una pequeña carta de amor a la ciudad y al estilo de la vida de los neoyorquinos. No importa como haya sido tu vida antes, cual sea tu ideología o tus frustraciones, Nueva York te liberará. Por eso toda la segunda parte es menos Boris Yellnikoff (Larry David) y más Nueva York. Y todos los bienes que te pueden producir Nueva York los centra Allen en lo mejor de película que es Evan Rachel Wood. Una sencilla pueblerina que acaba imbuida (como toda su familia comandada por la estupenda Patricia Clarkson) por el espíritu libre y bohemio de la ciudad norteamericana. El talentoso encanto de Rachel Wood (que no pierde en todo el film) hace que todo el tono amargo y pesimista que trata de trasladarnos el personaje de David acabe convirtiéndose en una llamada optimista a la libertad y a liberarnos de todos los prejuicios que nos rodean. Conseguir la felicidad a través de un pesimismo racional. Mediante bandazos, Allen logra transmitir toda esta filosofía y todo su amor por Nueva York.

 . Regreso (por fin) a Nueva York (Quim Casas, Cine 365)
 
. De la amargura al optimismo (Beatriz Maldivia, Blog de cine)
 
. Dejarse llevar (Sergio Roma, Cinebulosa)