21 mayo 2014

"La ficción hizo de mí lo que soy"
(Michi Huerta, autor de Libro de cine para regalar )


La educación que uno recibe cuando es sólo un niño es vital para lo que va a ser su vida futura. Y cuando uno habla de educación no se refiero sólo a la dada en la escuela o a la educación sentimental. Hay un tipo de aprendizaje que sólo nos dan los libros, cómics, discos o películas que consumimos. Michi Huerta (@Michihuerta), Profesor de Realización y estética del cine, Guion televisivo y Géneros audiovisuales de ficción en la Facultad de Comunicación de la Universidad Pontificia de Salamanca y Coordinador del Máster de Guion de Ficción para Cine y TV, ha abierto el baúl de su recuerdos para contarnos la importancia de su relación con el cine desde que era un niño hasta el día de hoy. Libro de cine para regalar es un ameno libro publicado en formato ebook sobre la huella imborrable que deja en uno las películas que uno ve. Con prólogo por el director Rodrigo Cortés y a la venta en Amazon (2,68 €), iTunes (2,99 €) y Google Play (2,99 €) es difícil no sentirse identificado con las vivencias que cuenta este apasionado del séptimo arte. El propio Michi Huerta cuenta en Vivir Rodando algunas de las claves de su Libro de cine para regalar.

• En este libro cuenta parte de su vida vinculada a su relación con el cine. ¿Cómo de importante ha sido el cine en su vida?

La verdad es que no soy capaz de separar la vida del cine, los hechos vividos y los vistos forman parte por igual de la experiencia, sobre todo cuando los contemplas en retrospectiva. La ficción hizo de mí lo que soy y ahora, además, me permite pagar la hipoteca haciendo algo que me avergüenza llamar "trabajo" por muchas horas que me lleven la docencia y la investigación. Digamos, por resumir, que mi vida hubiera sido menos vida sin El hombre que mató a Liberty Valance, por citar una.

• ¿Cómo de necesario es que un niño tenga pronto una educación cinéfila? ¿El amante del cine puede serlo empezando tarde?
 
Para mí es imprescindible una alfabetización audiovisual desde la enseñanza primaria. Existe un lenguaje con el que se construyen la mayor parte de los discursos que nos rodean y cuya materia prima son las imágenes. No introducir eso en la escuela es de una irresponsabilidad superlativa, pues nos convierte en peores ciudadanos. Y el cine es la casa madre del lenguaje audiovisual, además de un arte tan legítimo y elevado como los otros que sí tienen su espacio en el sistema educativo. Por otro lado, si para el amor no hay edades cualquiera puede convertirse en un gran amante del cine por mayor que sea.

Libro de cine para regalar también es casi un libro de historia sobre la evolución en la forma de consumir cine (salas grandes, multisalas, Internet...). Y en el libro se nota que usted evoluciona como espectador sin perder la nostalgia por los inicios. ¿El cinéfilo está obligado a seguir el signo de los tiempos sin anclarse en el pasado?
 
Me vuelve loco el enunciado que antecede a la pregunta. Son dos de las frases más halagadoras que he escuchado en mi vida, ya que el objetivo del libro consistía exactamente en intentar lo que comentas. Así que prefiero no emponzoñar la cuestión con mis torpes palabras: la respuesta es "sí".

El cine es la casa madre del lenguaje audiovisual, además de un arte tan legítimo y elevado como los otros que sí tienen su espacio en el sistema educativo

• En el libro hay referentes de todo tipo desde Bud Spencer hasta Errol Flynn pero hay uno que se repite constantemente: John Ford. ¿Es imprescindible ser fordiano para amar totalmente el cine?
 
Ford es sagrado. Hasta los sacrílegos como Tarantino lo saben, por eso afirma que odia sus western, porque sabe que el viejo del parche es la referencia. Digamos que para "amar totalmente el cine" hay que conocer a Ford. Luego se puede renegar, pues hay quien elige equivocarse, pasa en todos los órdenes de la vida. De lo contrario no existirían seguidores del Barça. O no habría gente vegetariana. Pero el jamón de pata negra hay que probarlo. Y Ford es pata negra. Lo siento por divagar.

• Su labor como profesor también es importante en Libro de cine para regalar. ¿Es muy difícil enseñar algo tan extenso y popular como el cine?
 
Me parece una de las actividades más fáciles que he hecho nunca. Quizás la parte más complicada es sintetizar cuando las materias no cunden tanto como el inmenso patrimonio fílmico al que tenemos acceso. Eso y arremeter contra la falsa creencia de que "sobre gustos no hay nada escrito". Como decía un viejo catedrático "hay mucho escrito... lo que pasa es que casi nadie lo ha leído". Por otra parte, cada vez tengo más claro que yo "no enseño cine", como mucho intento contagiar mi pasión por sentir y estudiar el cine. Si lo consigo o no deberían contestarlo mis sufridos alumnos.

Usted tiene contacto con nuevas generaciones de amantes del cine y en el libro le vemos siendo también un joven amante del cine. ¿Qué diferencias ve entre estas nuevas generaciones y la suya?
 
Que yo tuve que ver las películas que echaba Televisión Española sí o sí. Soy hijo audiovisual de un monopolio. Y entonces, cuando no había esa supuesta libertad para elegir entre Belén Esteban o los tronistas no te quedaba otra que ver ciclos de Hitchcock, películas de piratas o alguna comedia de Lubitsch. Aquel monopolio dejó una base cinéfila importante en toda una generación que ni siquiera sabía lo mucho que se estaba llevando consigo. Hoy, en el supuesto paraíso de la elección, abunda el ruido y nada parece realmente importante. Eso sí, también es verdad que ahora tocas dos teclas del ordenador y tienes lo que deseas al momento. Y eso también me parece un fenómeno fascinante y revolucionario.

Una lectura amena y divertida, un precio asequible... Además de por esas virtudes, ¿cómo recomendaría a la gente que comprara un libro tan personal?
 
Gracias por los piropos, no sé si merecidos. En cualquier caso, el prólogo de Rodrigo Cortés ya es suficiente por sí solo… como todo lo que él hace. Casi me dan ganas de decir que yo sumo cien páginas de epílogo a las dos de prólogo que perpetra magistralmente uno de los tipos más brillantes que he conocido jamás. 

25 abril 2014

Carmina íntima



 Carmina y amén

Una película de Paco León | España | 100 minutos


©ZenitComunicación
El peculiar (y acertado) método de distribución de Carmina o revienta hizo que ese fuera una especie de monotema siempre que se hablaba de la película llegando a volverse un tema cansino. Y ese monotema hizo que los grandes méritos de Paco León en su debut llegaran en parte a obviarse. Porque Carmina o revienta fue bastante más que una película distribuida de manera ‘diferente’ o que la furiosa (y grandiosa) aparición de Carmina Barrios. Allí había un director con olfato para no caer en topicazos y saber ejercer una mirada diferente sobre la comedia española costumbrista. Por eso fue decepcionante que unos pocos creyeran que se hallaban ante una película ‘vulgar’ cuando es precisamente al revés. Películas bastante más sutiles de lo que aparentan donde cualquier detalle (de actores o de la estenografía) parece estudiado al milímetro. Tampoco hay desmán ni en la composición de planos ni hay prisa en acelerar el ritmo narrativo innecesariamente (esas largas conversaciones). En realidad las dos Carminas son películas ejemplares desde el punto de vista formal evitando caer en cualquier lugar común de lo desastrado.


Paco León ha insistido en que esta nueva Carmina y amén es más ambiciosa que su debut cinematográfico. Aunque es cierto uno considera su segunda película más un paso a un lado que un paso adelante. Lo cual ni mucho menos es negativo. A pesar de que narrativamente tiene un anclaje donde agarrarse (la muerte del marido) Carmina y amén sigue con el esquema de mostrarnos la vida de Carmina a través de diversas secuencias donde interactúa con otros personajes. León es más ambicioso en saber crear un microcosmos que vaya más allá del dueto Carmina Barrios / María León mostrándonos una serie de personajes a los que conocemos perfectamente gracias a dos o tres trazos. Eso es mérito del olfato de Paco León y del talento de Estefanía de los Santos, Mari Paz Sayago o Teresa Casanova. Mención aparte merece Yolanda Ramos que nos regala junto con Carmina Barrios una formidable secuencia de conversación nocturna que destila humor y humanidad por los cuatro costados. También es curioso que Carmina y amén siendo aparentemente más ambiciosa sea en realidad una película más íntima. Primero porque Paco León centra toda la película en las cuatro paredes del hogar (la cocina más bien) de Carmina. Y segundo porque la película está más apoyada en el diálogo (brillante) de todo el universo femenino que llena Carmina y amén. Un universo femenino tan grande que a veces se echa en falta más de ese personaje bordado por María León y que quizá merecería una película propia. Aun así esta segunda película de León tiene el principal acierto en tener un mirada más reposada y aguda sin parece que el director tenga ninguna presión por el éxito de la primera Carmina. Y quizá ese sea su principal triunfo. La Carmina de Paco León sigue siendo Carmina aunque en el camino haya premios, crítica o modelos de distribución.




● Carmina se aprende el papel de Carmina (Luis Martínez | El Mundo)

Ahora Carmina se aprende el papel de Carmina. Ahora todo es ficción y Carmina no es más que una actriz. Brutal, feroz e inabordable, pero actriz. Y Paco León no ofrece otra cosa que una comedia: divertida, resuelta y brillante, pero comedia

● Los años que me quedan  (José Arce | La Butaca)

La facilidad con la que el equipo técnico envuelve este canto a vivir al día, a considerar la muerte como un punto final natural que ha de aceptarse con dolor y desparpajo, hace que su ajustado metraje vuele ante el espectador superando la percepción de la propuesta como algo pasajero y anecdótico

● Comedia con cicuta (Jordi Battle Caminal | La Vanguardia)

Carmina y amén se revela, inesperadamente, no sólo una comedia rociada con veneno, sino triste, desencantada, pesimista

18 abril 2014

Pesadilla interna


Círculo interno

Una película de Noel Ceballos y John Tones | España | 58 minutos


Y llegó el turno de Noel Ceballos y John Tones en ofrecernos su película Little Secret Film de Calle 13. No muchos críticos cinematográficos (caso de Ceballos) se atreverían a rodar una película sabiendo que muchos a la vuelta de la esquina les van a juzgar con más severidad que al resto por esta condición. Y más sabiendo las limitaciones presupuestarias y de tiempo con que estas películas cuentan y que son un condicionante para el producto final. Pues es de agradecer que Círculo interno hayan hecho además de una película no sólo modesta sino honesta. La película de Ceballos y Tones nos retrotrae a un cine turbador y malsano donde la pesadilla se encuentra tanto en las escenas ‘fuertes’ como en un simple conversación en un sofá. El peligro son los demás. Sin duda el gran mérito de Círculo interno es lograr con pocos medios una atmosfera pesadillesca independientemente de la potencia de elementos externos (decorados, efectos...) . De eso también se aprovecha de la presencia enigmática de Julian Génisson (Canódromo Abandonado) que si en La tumba de Bruce Lee podía verse algo eclipsado por la estupenda interpretación de Lorena Iglesias aquí borda un personaje diabólicamente ambiguo que podría haber aparecido perfectamente en La semilla del diablo. Otro punto a favor de Círculo interno es que a pesar de su modestia Ceballos y Tones manejan muy bien el sentido de la narración cuando incluyen flashbacks o ahondan en la biografía de personajes secundarios. Eso se demuestra en que la mejor escena de la película sea la parte aparentemente plácida en un gimnasio (el grupo de terapia, la conversación entre Trini Jiménez y Julian Génisson...) que demuestra que los directores saben lo que están haciendo. Y como el producto es honesto las costuras de Círculo interno también se ven con facilidad. Alguna escena de conversación excesivamente alargada, una explosión final algo apresurada o alguna química actoral no del todo conseguida nos devuelven a la realidad de un proyecto que no aspira (ni creo que pueda) a la redondez absoluta. Eso si al final Círculo interno aprovecha sus pros y contras para crear una pesadilla más real y cercana de lo que uno podía esperar. Objetivo conseguido.





● Círculo interno (Antonio Bret | Sangre y tripas)

Una hora en la que los autores, que debutan con esta cinta, revelan sin pudor sus influencias -que abarcan desde el cine satánico de los 70 a la (falsa) misoginia de Lars Von Trier, jugueteando con las formas narrativas pero nunca mirando por encima del hombro

● 'Círculo interno': #LittleSecretFilm 2.0  (Retumbarama! | PJ Tena)

 A pesar de estar rodada en digital y de no esconder esa circunstancia en ningún momento, la película exhibe un tremendo formato panorámico en 2.35:1 que les permite a Tones y Ceballos una planificación digna del giallo. Es sólo una muestra de cómo logran sortear las limitaciones del concepto #LittleSecretFilm para crearnos la sensación de estar ante una cinta de terror europea de la década de los 70, también por el vestuario, los apabullantes créditos finales (de verdad, bellísimos) y la citada banda sonora

10 abril 2014

/ VR65 / Discos cinematográficos


Imaginemos que un grupo saca un nuevo álbum con su título, duración y canciones. También imaginemos que a alguien sólo le interesa una canción en concreto de ese disco. Bueno pues en la actualidad lo tiene fácil ya que perfectamente puede comprar solo esa canción. Podríamos hacer volar más la imaginación y pensar que a esa misma persona sólo le interesa ver los minutos finales de la última película de Wes Anderson, Spike Jonze o Martin Scorsese. Imposible. En muchas ocasiones nos hemos encontrados con discos que han funcionado como películas ya sea porque sus canciones contaban una historia completa o porque su ambientación nos podía recordar al estilo de un director en concreto. Álbumes que tienen su sentido al escucharlos de forma completa desde la primera a la última canción. Lo que podríamos bautizar como discos cinematográficos, concepto tan abstracto como misterioso por el que merece la pena bucear, escuchar y hablar. Por ello el programa 65 de Vivir Rodando está dedicado a los discos cinematográficos. Con la ayuda de Rafa Simons (@Flintastico) y José Carlos Lledó (@VivesLledo) el programa intenta descubrir esos discos que están tan cerca al mundo de la música como al cine. Y en el camino nos encontraremos con Nebraska de Bruce Springsteen, Pink Moon de Nick Drake, Scott 3 de Scott Walker o Una semana en el motor de un autobús de Los Planetas entre otros.

► Para escuchar o descargar el programa pincha en: Ivoox | iTunes