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14 noviembre 2017

/ VR99 / Canciones de cine (IV: Samples)

En un nuevo programa de Vivir Rodando sobre canciones de cine, o sea canciones que tengan que alguna relación con el séptimo arte, hoy toca hablar de samples. Y, en este programa en concreto, en canciones que han insertado diálogos de películas dentro de ellas. Ya sea por un motivo estrictamente músical, temático o como homenaje a la cinta en cuestión. En el programa Vivir Rodando 99 escucharemos a grupos tan distintos como The Avalanches o The Divine Comedy y películas, también tan distintas, como El fotografo del pánico, Taxi Driver o Naked. Una muestra minúscula del inabarcable mundo del sample cinematográfico en la música. 



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07 noviembre 2015

/ VR79 / Canciones de cine (II)


El programa anterior de Vivir Rodando hizo un repaso exhaustivo, de casi tres horas, de todo lo acontecido en el pasado Festival de Sitges. Y después de la tormenta llega la calma. Para este nuevo programa (número 79) se recupera el leitmotiv del programa 77: canciones de cine. Canciones que por su título, temática o algún motivo estén relacionadas con el mundo del séptimo arte.  En el programa aparecen monstruos nacidos en los cincuenta, añorados músicos españoles, actrices de fama fugaz, reyes de Hollywood, iconos del terror o hombres de mil caras.






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24 abril 2013

/ VR56 / Control / Joy Division

©CapelightPictures
En 2006 el fotógrafo y director de videos musicales Anton Corbijn se lanzaba al reto de rodar el biopic de una las grandes leyendas de la historia de la música, el líder de Joy Division, Ian Curtis. Esta biografía tenía peligro por el carácter depresivo de Curtis, su enfermedad (epilepsia), el dramático final que tuvo y basarse en Touching the distance el libro de Deborah Curtis la sufrida esposa de Ian. Por otra parte Corbijn podía ser una buena opción dado su pasado como director de videos musicales y fotógrafo. No en vano conocía de primera mano a Joy División ya que había trabajado para ellos como fotógrafo. En 2007 llegaba Control al Festival de Cannes ganando varios premios y convenciendo mayoritariamente a la gente. La atmósfera opresiva de Manchester captado por Corbijn y la sorprendente recreación de Sam Riley como Ian Curtis fueron las principales bazas positivas de Control. También quizás la película era demasiado esquemática y no llegaba a mostrar toda la carga que tenía la poesía de Curtis en las letras y la música de Joy Division. Porque ellos fueron sin duda uno de los grupos más importantes (a pesar de su breve existencia) de la historia. Por ello el programa 56 de Vivir Rodando está dedicado a la película Control y al grupo musical Joy División. Con la guía de la gran Esperanza Gómez (@_culdesac) viajamos por la película y por la historia de un grupo que ha dejado una huella imborrable en la historia. Además con la compañía musical de Joy Division, Los Planetas, The Durutti Column, New Order y David Bowie.

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► / VR56 / Programa Vivir Rodando 25 Marzo 13 (Control / Joy Division)


13 mayo 2012

Una hora con Charlotte Gainsbourg

Charlotte Gainsbourg nació para ser artista. Con unos padres como Serge Gainsbourg y Jane Birkin la pequeña Charlotte sabía a muy temprana edad que recogería el legado de sus talentosos padres. Por eso su padre la puso a actuar (Charlotte for Ever) y cantar (Lemon incest) desde muy pequeña. Aunque otros hijos de la pareja también se han dedicado al “artisteo” (Lulu Gainsbourg) sólo Charlotte ha logrado calar hasta ser, a día de hoy, una de las actrices más respetadas de Francia. Con dos discos cada vez más reivindicados (5:55 / IRM) y una consolidada carrera como actriz donde ha llegado a ser la musa de Lars Von Trier Charlotte está en su mejor momento. Por ello en Voz del Exterior, programa dedicado a la figura de Serge Gainsbourg, pasamos una hora hablando de ella y, por supuesto, escuchándola. Una hora de reivindicación y confirmación de una las figuras culturales más interesante de estos últimos años. Y para quien quiera disfrutar de su presencia en vivo Charlotte Gainsbourg actuará en la sala Razzmattazz (Barcelona) este miércoles 16 de mayo. Una oportunidad única. 

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. Voz del Exterior 15 (Charlotte Gainsbourg)

25 abril 2012

/ VR47 / The Beatles y el cine


La frase que dijo John Lennon sobre que  The Beatles eran más famosos que Jesucristo no era ninguna locura. Seguramente tenían razón. The Beatles fueron (son) algo más que el grupo más conocido y escuchado de la historia de la música. John Lennon, Ringo Starr, Paul McCartney y George Harrison fueron prácticamente un movimiento cultural cuya figura fue tan hinchada que a veces cuesta reconocer donde queda su música en la historia. Lo que es absolutamente claro es que The Beatles fueron importante. Y como buen grupo / músico importante tuvo una relación ineludible con el cine. Seguramente fruto de la época ninguna de las películas donde estuvieron The Beatles fueron convencionales. A hard day’s night, Help!, Magical Mistery Tour, Yellow Submarine y Let it be más que films al uso fueron un testimonio perfecto de lo que fue la imagen (para bien o para mal) del grupo más famoso de la historia. Y la relación Beatles / cine no finalizó ahí. Una vez disueltos los miembros no se libraron del magnetismo del cine ya fuera produciendo (George Harrison / La vida de Brian), actuando (Ringo Starr / Cavernícola) o experimentando (John Lennon / Rape). El programa 47 de Vivir Rodando está dedicado a la relación de The Beatles con el cine con la ayuda imprescindible de Alberto Pérez Castaños (@albertoperezc)



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/ VR47 / The Beatles y el cine

15 diciembre 2011

Voz del Exterior dedica su programa a la actriz y cantante Jane Birkin

Si uno bucea por Internet buscando fotos de la actriz y cantante Jane Birkin puede perderse por la ingente cantidad de material que puede encontrar. Las películas, discos y su propia personalidad hicieron de Birkin un icono de una época concreta (60-70). Todos recordamos su inolvidable a aparición en una película tan significativa como Blow-Up de Antonioni que ya marcaba que Jane Birkin era alguien especial. Dada su importancia el programa Voz del Exterior (espacio dedicado a la figura de Serge Gainsbourg) le ha dedicado un espacio entero a su figura. Su relación con Gainsbourg, su música, sus películas... una hora para hablar (y escuchar) a una actriz que ha pasado de ser una imagen sensual de nuestra historia reciente a parecer una vieja colega. Pocas mujeres han sabido envejecer con tanta clase y humor. Jane Birkin, el objeto de deseo, la madre de Charlotte Gainsbourg, la actriz (La piscina La bella mentirosa, On connaît la chanson, El último verano)...en Voz del Exterior.


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. Programa Voz del Exterior (Jane Birkin)

05 abril 2011

/ VR36 / Serge Gainsbourg, música y cine

A primera vista se puede decir que Serge Gainsbourg fue uno de los compositores / cantantes más grandes que ha tenido la historia de la música europea. Que ya es bastante. Si rascamos un poco más allá del personaje encontramos a un artista total. Pintor, escritor y actor / director de cine. Porque el cine fue vital en la obra de Gainsbourg. Actuó en más de cuarenta películas, se convirtió en un director polémico y maldito, creo multitud de bandas sonoras y compuso discos que en realidad eran piezas musicales del séptimo arte (como la obra maestra Histoire de Melody Nelson). Además no hay que olvidar su faceta de compositor (y a veces amante) de actrices tan rotundas como Isabelle Adjani, Catherine Deneuve, Brigitte Bardot o Jane Birkin. Por eso el programa 36 de Vivir Rodando será dedicado a la vida cinéfila y musical que tuvo el gran Serge Gainsbourg. Bucearemos por su vida y obra con la ayuda de Rafa Simons (co-creador de QPH?), José Carlos Lledó (co-creador de El bueno, el feo y el malo) y Esperanza Gómez.  Serge Gainsbourg, una vida de película.

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18 noviembre 2010

Música de cine: Scott Walker: 30 Century Man. El artista buscándose (y encontrándose) a si mismo

Hay un momento que no debe pasar desapercibido del documental Scott Walker: 30 Century Man. Se ve como en un reportaje televisivo de los 60 los Walker Brothers responden a las típicas preguntas que se les suele hacer a los grupos de música de moda. Dos de los miembros del grupo (Gary Leeds y John Maus) responden tonterias vagas o superficiales sobre lo que para ellos es la musica. Luego llega el momento de hablar a un joven Scott Walker que se sincera explicando que no le interesan ni el éxito ni la fama sino “hacer buena música”. A otro personaje podriamos ponerle la etiqueta de falso o pedante. Pero no a Scott Walker. Hablamos del hombre que paso de la efímera fama adolescente y dejo de ser un beatle para convertirse en uno de los mayores artistas musicales del siglo XX.

El documental de Stephen Kijak , Scott Walker: 30 Century Man (que coge el titulo de la que puede ser la canción más popular del músico) no intenta descubrir quien es Scott Walker. Es más, el principio de la cinta asume que ese reto es imposible. David Bowie (productor del film) se encarga de dejarlo bien claro: “nadie sabe quien es Scott Walker”. Scott Walker: 30 Century Man sirve como una brillante y excelente guia de lo que ha sido la carrera de un artista que lucho por encontrarse a si mismo en todo lo que hacia. A si mismo aunque fuera por medio de otros. Tras descubrir a Jacques Brel gracias a ligarse a una conejita de Playboy hizo que el artista francés fuera una continuación de si mismo. Las adaptaciones de las canciones de Brel eran tan perfectas que lograron superar, en algunos casos, a las originales. Oyendo la profunda voz de Walker podemos sentir que canta como si fuera la última vez que iba a hacerlo.



Stephen Kijak no quiere respuestas. Constata lo increíble del fracaso de un disco tan espectacular como el Scott 4. Antes Walker habia parido en apenas tres años obras magnas como Scott, Scott 2 y Scott 3. Luego llegó Scott 4 y la desaparición. No hay respuestas. Porque lo que viene después es tan grande que no hay que pararse en misterios paranormales. Tras diversos intentos de reaparición .... le dedica una buena parte del metraje al último Scott Walker. El que tarda años en poder parir una nueva obra (recordemos, en tres años había realizado los cuatro Scott). Eso si unos discos distintos, más cercanos a la opera que a la cultura pop. Obras definitivas y rompedoras como son Tilt o The drift (y en medio la banda sonora para la película Pola X de Leos Carax). Kijak tiene el lujo de meterse en el estudio de grabación de Walker para ver como funciona un artista que ya no tiene que rendir cuentas con nadie. Durante la última parte del documental vemos a Walker (un tipo bastante normal, alejado del topicazo de artista torturado) haciendo todo lo posible por sacar el sonido que quiere. Ya sea haciendo que el percusionista Alasdair Malloy golpee un costillar de cerdo de una manera determinada para sacar el sonido que quiere o bien rasgando su voz hasta los más profundo de su alma. Lejos quedan los Walker Brothers. Incluso Scott 3 o Scott 4. Sólo está Scott Walker. Por fortuna el documental Scott Walker: 30 Century Man se aleja de retratos psicológicos banales. Es una oda a la libertad del artista para hacer lo que siente en cada momento. Y si ese artista es Scott Walker todos nos beneficiamos.

21 agosto 2010

Música de cine: Anvil. El sueño de una banda de rock. Corazones guerreros

No he escuchado mucho heavy metal en mi vida (las clásicos como Slayer o los nuevos como Whirlwind Storm) pero siempre he tenido un máximo respeto tanto por los músicos que tocan este genero como por sus fieles seguidores. Quizá porque, en el fondo, pienso que un seguidor de música pop o rock te puede traicionar pero que un amante del heavy jamás lo hará. Porque su amor por la música les hace ser emocionales. Seguramente más que el resto de los mortales.

Y de eso va Anvil. El sueño de una banda de rock. De emoción. La emoción de la vida. Pocas películas reflejan tan bien lo dura y genial que puede llegar a ser la existencia humana. El documental de Sacha Gervasi refleja la vida de los componentes del grupo de heavy metal, Anvil, después de que sus (jóvenes) años de gloria pasaran a mejor vida. Encontramos a los dos clásicos miembros del grupo trabajando como pueden mientras esperan agarrarse a alguna oportunidad para volver a su estado natural. La música.

Anvil. El sueño de una banda de rock  va de la emoción de la vida. Pocas películas reflejan tan bien lo dura y genial que puede llegar a ser la existencia humana

Anvil. El sueño de una banda de rock no es un documental exhibicionista ni pornográfico. Muestra la realidad tal como es. Por eso vemos como la banda de rock se embarca en una gira europea (que incluye Lorca) donde son reconocidos por fans entusiastas (“¡tenéis que tocar en Japón!”, le dice uno) o ignorados por otros grupos. Pero también vemos como dentro de esa gira tocan ante sólo cien personas en un pabellón de más de diez mil. Lo bueno y lo malo. También nos alegramos con ellos cuando consiguen grabar un disco propio (después de cientos de negativas y pagando un dineral por ello). Pero sufrimos cuando ese disco es rechazado por varias discográficas (“los productores nunca escuchan la cinta”, dice con toda la verdad del mundo el líder de Anvil, "Lips"). Así es Anvil. El sueño de una banda rock, un film sobre bofetadas y caricias. Decepciones y fracasos. La vida en clave de heavy metal.



La clave del poso que deja Anvil. El sueño de una banda rock es el positivismo con el que "Lips"encara todos los marrones que la vida le va dejando. Siempre optimista y nunca rindiéndose al destino que las reglas (absurdas e injustas) del negocio musical le marcan. Y eso deja la reflexión del carácter de los músicos de heavy metal. Para tocar ese genero deben ir hasta lo más profundo del ser humano, a veces, encontrando cosas que no les gusten mucho. Y todo por amor a la música. Por eso un músico de heavy es más de fiar que cualquier otro. No te engaña con poses baratas ya que sus sonidos guturales son más humanos que otros más (supuestamente) refinados. Por eso quiero que los miembros de Anvil dejen de repartir comida a domicilio o haciendo otros trabajos que no tengan que ver con la música. Porque estaría bien que en el negocio de la música hubiera (por una vez) gente con buen corazón.  Anvil. El sueño de una banda rock es una historia sobre personas con un gran corazón. Corazones de heavy metal, por supuesto.

03 junio 2010

Música de cine: A mighty wind. El imbatible folk según Christopher Guest y compañia

El folk. Con sus guitarras, sus raíces, sus letras inspiradoras que muchas veces tenian un gran componente su social. Woody Guthrie, Karen Dalton o, incluso, Bob Dylan en su vertiente clásica o Devendra Banhart y Joanna Newson en el nuevo y talentoso folk que se hace en estos dias. Un genero sin el cual no se podria comprender ni la música moderna ni el folk ni el rock ni nada. Es algo tan universal y profundamente norteamericano que lo normal era que cayrera en las inteligentes garras de Christopher Guest y su interminable y talentoso sequito de actores (Eugene Levy, Parker Posey, Fred Willard, Catherine O' Hara, Michael McKean, Bob Balaban... imposible decirlos todos)

A mighty wind es una pura comedia Christopher Guest y compañia (Very Importan Perros, For your consideration...) Una especie de falso documental donde se retrata el comportamiento de varios personajes en un contexto determinado. En A mighty wind la excusa es el concierto de homenaje a un productor que van a realizar tres grupos folk. Guest acerca su mirada a los diferentes estilos del folk que había a principios de los sesenta. El folk más amable e indoloro, el más cercano a las raíces USA y el más sensible. Por supuesto todo es una excusa para acercarnos a unos personajes delirantes y surrealistas como lo son los hereos de las películas que firma Christopher Guest. A wighty wind tiene ese tono que alguen podria identificar como una mezcla del humor de The Office o, incluso, Woody Allen. Pero Guest es único.
 
En A mighty wind comprobamos el tono oscuro que hay dentro de cualquier cantante / grupo de folk, siempre bordeando el ego, la locura o lo absurdo (esa pareja maravillosa que forman los imprescindibles Eugente Levy y Catherine O'Hara) Pero la película también esa una carta de amor a ese estilo musical que nunca muere y es capaz de llevarnos a las emociones más profundas con muy pocos elementos (sólo hay que ver la canción final del concierto-homenaje). El folk, un estilo a contracorriente con estos tiempos que lucha por sobrevivir contra la incomprensión de algunos (“no nos gusta el folk, somos relaciones públicas”, dice uno de los personajes). A mighty wind no es ni más ni menos que otra comedia inteligente, irónica y singular de un genio incomprendido llamado Christopher Guest. Pero además es una reivindicación de un tipo de música como el folk que es tan poderosa que nunca morirá. Igual que los films de Guest. Geniales y dispuestos a ser degustados para quien se pare a escucharlos.

12 agosto 2009

Música de cine: 24 hour party people. De fiesta en Madchester



Cuando estas en Manchester no parece ser una ciudad que tenga nada especial. Una localidad inglesa que no parece ni bonita ni fea, no inspira ni frío ni calor. Pero, como pasa con todo, si paseamos con los ojos abiertos podemos encontrar historias apasionantes donde parece no haberlas. Hay en Manchester un edificio llamado Affleck's Palace que en realidad es un compendio de tiendas con productos no muy caros (discos, ropa...) Como si fuera una iglesia tiene unas vitrinas que recogen mediante unos dibujos a personajes importantes de la ciudad, uno de ellos esconde una historia apasionante de Manchester, Tony Wilson. Wilson, fundador del sello musical Factory Records, periodista, estrella televisiva..., fue uno de los artífices de uno de los movimientos musicales más importantes europeos en los años 80 y 90 llamado Madchester. Por la ciudad inglesa pasaron grupos como Happy Mondays, Joy Division, The Smiths... marcando un hito en la historia de la música. Y todo esta historia merecía un hueco en el cine con el mejor narrador posible Michael Winterbottom que se saco de la manga 24 hour party people.

En Manchester fueron años de nervio, movimiento, música y baile. Por eso Winterbottom optó por alejarse de la narración pura y dura e inventarse una película que es una especie de falso documental narrado por el propio Tony Wilson (soberbio Steve Coogan). En 24 hour party people podemos ver el frenesí de esos años donde se logró mezclar la belleza de las letras pop con la locura de las pistas de baile. El lugar donde convivieron genios absolutos como Ian Curtis o Shaun Ryder. Todo Manchester fue un ciclón de música, velocidad y drogas. No se puede saber si 24 hour party people es una comedia o es un drama. Va demasiado deprisa para que nos demos cuenta. Pero lo que si sabemos es que es film que destila amor por la música por los cuatros costados, el mismo amor que tiene Tony Wilson. Y no se ve porque aparezcan más o menos canciones. Se siente por la importancia que da Winterbottom a la música. Sólo hay que ver como se reverencia las figuras de Curtis y Ryder por encima de sus problemas uy vicios personales. Genios antes que nada. Como narra el cambio vital que produce esa música en la ciudad que saca a la gente a las pistas de baile (mítico club The Haçienda). Y, especialmente, habla de esa figura que es Tony Wilson cuya vida es música. No importa qué tiene que hacer o cuanto dinero debe gastar. La música mueve todo su mundo, es imposible no contagiarte de su espíritu suicida.



24 hour party people es tan vibrante como esos años que se vivieron en Manchester. No va de cine es una canción en si misma. Y parece escrita por el mismo Shaun Ryder. Con su mismo talento, su idéntica pasión por la diversión y el exceso. 24 hour party people es la canción que deberían poner en todas las discotecas para recordar lo grande y divertida que puede ser la música. ¡Hallelujah!

30 abril 2009

Música de cine: Elliott Smith en los Oscars de 1998. Cuando Elliott se convirtió en un chico popular

 
Los discos de Nick Drake deberían tener un aviso de peligro en su portada porque pueden ser perjudiciales para la salud. Son de una sensibilidad tan extrema que en un mal día pueden arrancarte el corazón. Eso ocurrió con él mismo que incapaz de sobrellevar su tendencia al insomnio y la depresión se suicidaba en 1974. 
 
Como si el destino lo hubiera escrito, veinte años después sacaba su primer disco en solitario (Roman Candle) Elliott Smith. El cantante estaba cercano a Drake en su gran sensibilidad para componer canciones y su tendencia a la depresión. Si el cantante Nick Drake había dado Five leaves left, Elliott Smith regaló al mundo From a basement on the hill. Y como casi todas las personas que están condenadas a ser extremadamente sensibles, Drake y Smith tuvieron que vivir con una personalidades solitarias ya que consideran que nadie ni les puede ayudar / comprender. 
 
Entonces, ¿qué pintaba Elliott Smith en la ceremonia de los Oscars de 1998? ¿Qué hacia intentando trasmitir todo su mundo interior ante Jack Nicholson, James Cameron o Billy Cristal? Pues lo hizo y ese momento quedo para la historia. Gus Van Sant pidió personalmente a Smith que compusiera algunos temas para su película El indomable Will Hunting. El film en cuestión logró conseguir varias nominaciones a los Oscars y Elliott cazó una a la mejor canción original por la maravillosa Miss Misery.
 
Y ahí lo tenemos. Elliott, el depresivo, el sensible, tocando ante una audiencia planetara en uno de los mayores espeactculos del mundo. Pero en realidad nadie le escuchaba. Mucho público y poca atención. El mismo Smith lo decia: la audiencia era un montón de gente que no había venido a escucharme tocar. Pero como todo buen inadaptado le gusto sentirse especial y atendido aunque fuera por dos minutos. A quién no le gustaría actuar ante Angelina Jolie o George Clooney...aunque en realidad no te hagan ni caso. No me gustaría vivir en ese mundo, pero fue divertido estar cerca de las estrellas por un día, admitía Smith. Un par de minutos donde Elliott fue uno más. Una estrella de Hollywood. 
 
Por supuesto la canción que ganó ese año fue My heart will go on de Céline Dion. La vida es dura y hay cosas que no cambian. Y menos en Hollywood. Cinco años después de esa actuación Elliott Smith se suicidó. Como había hecho Nick Drake muchos años antes.

13 julio 2008

Música de cine: The Devil and Daniel Johnston. Diabólica genialidad


The Devil and Daniel Johnston es un documental sobre el cantante del mismo nombre. Daniel Johnston es uno de los artistas más creativos y originales de Estados Unidos y también uno de los más torturados y problemáticos. Un hombre que unia su pasión por los comics, The Beatles o Casper con unos problemas mentales que le impedían tener una carrera equilibrada. A eso se le sumaba su particular estilo musical, porque una canción de Johnston es inconfundible.

Y el documental tiene el acierto de dejar que Johnston hable por si mismo...sin apenas hablar a la cámara. Generalmente las películas o documentales que hablan de personas con enfermedades mentales caen en demagogias o trampas baratas. El director Jeff Feuerzeig emite muchísimas grabaciones caseras dejando que sintamos la locura que era estar en la cabeza de Johnston. Geniales y clarificadoras son las cintas que a modo de diario grababa el artista. Espeluznantes y reales. Un documental único para un artista único.

10 junio 2008

Música de cine: BSO "Hacia rutas salvajes". El rock montañoso y emocional de Eddie Vedder

Para narrar la huida hacia delante de Emile Hirsch en Hacia rutas salvajes , Sean Penn comprendió que no podía acompañar la película de una banda sonora común. Por eso encargó la música del film a Eddie Vedder . Siempre interesante y siempre irregular (como Pearl Jam) comprendió la jugada de Penn. Vedder decidió sacar su voz profundamente norteamerica para narrar esos paisajes que desfilan durante Hacia Rutas Salvajes. El disco además puede funcionar como un perfecto disco de rock independientemente de verlo con la película. Ya sabéis si vais conduciendo por un paraje lleno de montañas poned en el cd de vuestro coche este Into the wild de Eddie Vedder. Por cierto, a pesar de ser una de las favoritas incompresiblemente ni siquiera fue nominada al Oscar a la mejor canción original. Disney ganó al rock montañoso de Vedder.